1. Empieza a leer antes de llegar al green
La mejor vista de un green es desde lejos. Mientras te acercas desde la calle, fíjate en la inclinación general: qué lado está más alto, hacia dónde iría el agua si lloviera y si el green está en una ladera. Los greens se construyen para drenar, y esa pendiente general suele mandar más que las ondulaciones pequeñas.
2. Mira la caída desde el lado bajo
Agachado detrás de la bola ves la línea, pero la pendiente se aprecia mejor de lado, desde el punto más bajo entre la bola y el hoyo. Desde ahí ves si el putt va cuesta arriba o cuesta abajo y cuánto cae hacia cada lado.
3. Lee desde detrás de la bola y desde detrás del hoyo
Mira la línea desde los dos extremos. Desde detrás del hoyo se ve con más claridad cómo llegará la bola en los últimos metros, que es donde más se desvía porque va más despacio.
4. La velocidad cambia la caída
La misma pendiente afecta mucho más a una bola lenta que a una rápida. Por eso:
- Un putt suave cae más y necesita más margen por el lado alto.
- Un putt firme cae menos, pero si fallas se va más lejos del hoyo.
- Cuesta abajo, la bola cae mucho más: va más despacio cerca del hoyo y la pendiente tiene más tiempo para actuar.
Cada línea tiene una sola velocidad correcta. Decide primero a qué velocidad quieres que llegue la bola (por ejemplo, que se pase un palmo si no entra) y, después, la línea que corresponde a esa velocidad.
5. Elige un punto de apunte
Una vez decidida la caída, elige un punto concreto por el lado alto (una marca en el green, a unos centímetros por delante de la bola o a la altura del hoyo) y patea recto hacia él. Dejar que la pendiente haga el resto es más fiable que intentar «dar efecto» a la bola.
6. Siente la pendiente con los pies
Mientras caminas por el green, presta atención a cómo se reparte el peso entre tus pies: es una forma sencilla de notar inclinaciones que a simple vista engañan, sobre todo en greens que parecen planos.
7. El grano del césped
En algunos tipos de césped, como la bermuda, la dirección en la que crece la hierba también influye: la bola corre más a favor del grano y menos en contra. Tenlo en cuenta en campos con este tipo de césped, sobre todo en putts largos.
Qué permiten las reglas
- No puedes probar el green frotando la superficie o haciendo rodar una bola durante la vuelta, ni rascar la hierba para ver el grano.
- Sí puedes reparar los daños del green, como los piques de bola, y quitar arena y tierra suelta.
- Tu caddie puede leerte el green y darte consejo sobre la línea. Puede incluso tocar el green para señalarte un punto, siempre que no mejore las condiciones.
- Lo que no puede es dejar un objeto para marcar la línea ni señalártela mientras ejecutas el golpe. Tampoco puede quedarse detrás de ti, en la prolongación de la línea, cuando empiezas a colocarte.
Por qué un caddie lee mejor los greens
Un caddie que trabaja en un campo ve sus greens todos los días: sabe qué caídas engañan, cómo cambian con el corte y la humedad y qué putts conviene dejar cortos. En un campo que no conoces, esa información vale varios golpes por ronda. Más sobre su trabajo en qué es un caddie de golf y qué hace.
